Cuando una empresa crece rápido, el problema casi nunca es la falta de ideas ni de clientes.
-Ideas e iniciativas infinitas que te hacen dar bandazos.
-Diferentes negocios bajo el mismo paraguas de tu SL.
Porque una empresa no necesita más complejidad para seguir creciendo.
Tampoco más ideas.
Ni siquiera más clientes ni más ventas.
Pararse para ordenar, antes de que el caos y el crecimiento te pasen por encima y te coman vivo.

Empresas que:
-Venden y van bien (eso parece).
-Crecen y crecen.
-Contratan y contratan.
-Empresarios cada vez más quemados y más y más desbordados.
Están atascadas. A pesar de que crecen y crecen, están estancadas.
Y no por falta de talento, ni por falta de clientes, están atascadas porque falta orden, igual no están ni ganando más dinero y demasiadas cosas todavía pasan por el fundador/a del cortijo.
Uso esta estructura simple de 7 cajones para solucionar todo eso.
Si los tienes ordenados y en su sitio, tu empresa funciona (sin tanta dependencia de ti) y está preparada para seguir creciendo y desarrollándose.
Si no, dependes de tu intuición, de tus desvelos y de tu capacidad de aguante.
El primer cajón eres tú. Tu foco, tu claridad mental y tu capacidad para decidir sin ruido marcan el ritmo del negocio. Cuando tú estás desordenado, la empresa también.
Aquí están los márgenes, la liquidez, los números gordos y la salud real del negocio. Sin claridad financiera, vas a ciegas y tomas decisiones peligrosas.
Dónde está el dinero hoy y dónde estará mañana. Qué productos venden, a quién, cómo y con qué margen. La mayoría de empresarios no tienen este cajón bien definido.
Roles, compromiso, alineación y liderazgo. Si las personas no saben qué tienen que hacer ni por qué, el crecimiento se convierte en una pesadilla.
Un proceso comercial con cabeza. Sin improvisar. Sin depender de un par de vendedores estrella. Sin esto, crecer es un golpe de suerte.
Rumbo, claridad y prioridades que tienen sentido. Si cada trimestre vas cambiando de dirección, nunca consolidarás nada.
Los próximos 12–18 meses ordenados. Sin fuegos artificiales. Sin improvisación. Sin 40 proyectos abiertos. Orden = claridad = decisiones con criterio.
